lunes, 16 de febrero de 2009

LA SOLUCION

1.Dios le ama y tiene un plan maravillloso para su vida.
Juan 3:16
2.El hombre es pecador y está separado de Dios
Romanos 6:23
3.Jesucristo es la única provision de Dios para el pecado
Romanos 5:6
4.Usted puede recibir a Jesucristo ahora mismo y orar a él
Juan 1:12

ESCRITURA:
Primera Corintios 7:1-2: “Bueno le sería al hombre no tocar mujer; pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.”

TESORO BÍBLICO:
El sexo prematrimonial siempre pone en peligro la felicidad marital futura. Esto es tan cierto como que la noche sigue al día. Las encuestas han demostrado que aquellos que han llegado al altar matrimonial sexualmente puros, poseen mayor oportunidad de tener matrimonios felices. Usted puede entender el porqué. Suponga que un hombre le dice a una mujer: “Te amo tanto que no puedo esperar.” La convence a que ceda ante sus pasiones. Ahora piense en un varón que ama y respeta tanto a una mujer que la mantiene pura. ¿Ve la confianza que se crea? Dios tiene un plan maravilloso para usted. La razón por la que el sexo es tan malo fuera del matrimonio es porque es tan bueno dentro del matrimonio.

PUNTO DE ACCIÓN:
¿Es usted soltero (a)? Tome valor al conocer que lo mejor, la voluntad perfecta de Dios, es que se mantenga puro (a). Aunque sea difícil esperar, Dios honrará su obediencia.

29 DE MARZO


ESCRITURA:
Hebreos 13:4: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.”

TESORO BÍBLICO:
Al pastor Rogers constantemente le sorprendían las respuestas apáticas a las encuestas en donde a la gente se les pregunta: “¿Tiene alguna importancia para usted si un candidato político es fiel o no a su esposa?” O “¿Votaría usted por un hombre que ha sido infiel a su esposa?” Y las personas contestan: “Eso no importa.”
Amigo, amiga, sí es vital, y lo más importante, es primordial para Dios. Cuando las parejas rompen los votos solemnes del matrimonio, la confianza se rompe, a menos que se arrepientan de todo corazón. En pocas palabras: Las personas que tratan el sexo como algo insignificante, a su vez tratarán a los demás como algo insignificante.

PUNTO DE ACCIÓN:
¿Está usted casado (a)? Saque tiempo hoy para expresarle a su pareja su amor y compromiso de fidelidad para con él o ella.

Dejé a mi esposo con el cual estuve casada 36 años. Él frecuentemente me abusaba y ocasionalmente a nuestros hijos, y recientemente descubrí que me contagió con dos enfermedades venéreas resultado de una relación adúltera suya. Siento que lo he perdonado, pero quiero el divorcio. Sin embargo, mi familia y ministro, me dicen que si no regreso con él no lo he perdonado verdaderamente. ¿Es esto correcto?

El pacto matrimonial es la relación más sagrada que podemos disfrutar sobre la tierra. Es un regalo de Dios y siempre me duele escuchar que es quebrantado. En este caso, usted está abrumada por dos situaciones extremadamente difíciles a la vez: la primera el perdón y la segunda el divorcio.

En Juan 8:11 Jesús le dice al la adúltera: “Ni yo te condeno; vete, y no peques más.” El perdón de Jesús está condicionado en el arrepentimiento; un cambio de sentir y de comportamiento. Primera Juan 1:9: nos enseña que la confesión de pecado precede el perdón y la limpieza. ¿Ha verdaderamente su esposo cambiado a través de una relación personal con Cristo? ¿Está el quebrantado por lo que le hizo a usted y su familia? En oración pídale a Dios que se lo revele.

En cuanto al divorcio, Malaquías 2:16 revela que Dios “odia” el divorcio. El adulterio es la única razón por la cual debe ser permitido (Mateo 19:9). Según la Palabra de Dios, usted tiene bases para divorciarse. Después que todos los esfuerzos por reconciliarse han sido agotados, el divorcio es permitido, pero no mandado.

Usted tiene una decisión muy difícil. El perdón y el preocuparse por su seguridad física puede coexistir. Sólo Dios sabe si usted está aún en peligro. Ruéguele a Dios que le dé la sabiduría que sólo Él puede dar (Proverbios 9:10).

Tomado de la columna semanal del pastor Adrián Rogers. Utilizado con permiso. © 2001, The Commercial Appeal.

Si Dios no desea que las parejas se divorcien, ¿quiere DIOS que una esposa permanezca casada a un marido que la abusa a ella y a los hijos?



QK124 Tratando con
la depresión
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Esta pregunta, desafortunadamente, está en la mente de muchas mujeres en todo el país. De hecho, algunas culturas disculpan y permiten la violencia contra las mujeres y los niños. No obstante, permítame ratificarles, es un acto vil y cobarde.

En muchas ocasiones las mujeres soportan el abuso por el bien de los niños. Aunque suene noble, esto enseña a los niños que pegarle a las mujeres es aceptable. A su vez, enseña a las niñas a tolerar y esperar el abuso en una relación. ¿Quién sale ganando? ¡Nadie!

Además, un esposo abusivo rara vez se detiene con la esposa, sino que muy frecuentemente maltrata a sus hijos.

¿Significa esto que una mujer debe divorciarse de un esposo abusivo? No, pero tampoco se le motiva a permanecer en una situación peligrosa.

Huir del peligro y el divorcio no son lo mismo. Dios odia el divorcio (Malaquías 2:16), mas nos ánima a huir del peligro, tal y como José y María lo hicieron después del nacimiento del Señor Jesús (Mateo 2:13).

Además, salir de un hogar peligroso no debe ser permanente. José llevó a su familia a Egipto para huir del peligro, pero también regresó cuando éste hubo pasado (Mateo 2:19-22).

La meta de huir no debe ser el escape, sino la sanidad y eventualmente la reconciliación. Una mujer piadosa considera el bienestar de sus hijos, juntamente con el de su cónyuge ( 1 Corintios 7:16). Una mujer de oración e intenciones humildes puede guiar a su familia a Cristo (1 Pedro 3:1-7).

"Se levantaran sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la alaba" (Proverbios 31:28).

«MI MADRE... ME VE COMO SU RIVAL»
por Carlos Rey

En este mensaje tratamos el caso de una mujer que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net. Lo hizo de manera anónima, como pedimos que se haga; así que, a pesar de que nunca se lo había contado a nadie, nos autorizó a que la citáramos, como sigue:

«Tengo actualmente veintiocho años. Hace veinte años mi padre abusó sexualmente de mí. Su abuso siguió hasta la edad de diez años, [cuando] mi hermano menor lo contó a mi madre. (Mi padre me amenazaba con matarse si yo lo contaba.)

»Al darse cuenta mi madre de ese abuso, pensé que me apoyaría. Por el contrario, me acusó de buscar a mi papá.... Hasta el día de hoy, ella me ve como su rival, y siempre he sentido su falta de amor y rechazo para mi vida.... Ella de hecho me gritó que su gran error fue haberme concebido.

»Cada vez que ellos [se] enferman o necesitan algo, yo trato de ayudarlos. Amo a mi madre y, a pesar de su error, perdoné a mi padre....

»Hoy en día soy casada, pero aún me afecta esta situación. Deseo con todas mis fuerzas perdonar a mi madre, pero no puedo. Mi corazón lleva muchas heridas.... Necesito ayuda. No sé cómo luchar contra mi más grande enemiga, a la que más amo, mi madre.»

Este es el consejo que le dimos:

«Estimada amiga:

»Cuando Dios nos creó, puso en nosotros el instinto de conservación. Es esa fuerza dentro de usted lo que la hace pensar que no puede perdonar a su mamá. Usted está confundiendo el perdón con el sometimiento. ¿Cómo puede someterse a su mamá cuando es evidente que ella va a seguir hiriéndola a usted vez tras vez, tal como lo ha hecho toda su vida?

»No sabemos qué cosa horrible le haya ocurrido a su mamá que la llevara a maltratarla a usted a tal extremo. Pero ahora en realidad no importa. Lo único que importa es que usted tiene que alejarse de su mamá. Ella es una influencia muy destructiva en su vida....

»Nos preocupa el bienestar de los hijos que usted tal vez ya tenga o pudiera tener en el futuro. Ellos no deben estar con su abuelo materno. El hecho de que él haya abusado sexualmente de usted quiere decir que hay el peligro de que haga lo mismo con ellos si se le presenta la oportunidad. Y esos preciosos hijitos suyos pudieran ser lastimados emocionalmente si estuvieran expuestos con frecuencia al trato de su abuela materna. Así que, a pesar de lo mucho que pueda dolerle, usted tiene que aceptar un futuro que no incluye contacto alguno con los abuelos maternos....

»Si usted tiene acceso a ayuda terapéutica, le recomendamos que se valga de tal apoyo emocional tan pronto pueda. Las experiencias horribles de su infancia han dejado cicatrices que requieren atención. Con el paso del tiempo, cuando su mamá ya no la esté hiriendo constantemente, usted podrá perdonarla. Perdonar es algo digno, y es encomiable que desee perdonar a la persona que la ha herido tanto. Porque así como perdonamos a otros, Dios nos perdona a nosotros.1

»Que Dios sane su corazón herido,

»Linda y Carlos Rey.»

El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa el enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana», y luego el enlace que dice: «Caso 32».
1 Mt 6:12-15; Ef 4:32

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